
Empresas de Buenos Aires, Corrientes y Tierra del Fuego viajarán a la principal feria de importaciones de Shanghái, mientras la Región Centro analiza una misión propia. Alimentos, vino, energía y tecnología, en la vidriera. La próxima gran vidriera será la China International Import Expo (CIIE), la principal feria de importaciones del país, que se realizará en Shanghái del 5 al 10 de noviembre.
El Consejo Federal de Inversiones (CFI) coordinará y financiará la participación de 33 empresas de Buenos Aires, Corrientes y Tierra del Fuego en el pabellón argentino. A ellas se sumarán otras compañías de distintas provincias que viajarán por su cuenta, en articulación con la Cámara de Comercio Argentina-China y la agencia Prom Argentina.
Además, funcionarios de las áreas de Producción de esas provincias mantendrán reuniones con organismos de Shanghái y visitarán empresas para presentar oportunidades de inversión.
La oferta argentina en la feria será variada: miel, pescados y mariscos, aceites, vino, alimentos elaborados, ingredientes para la industria alimenticia y farmacéutica y maquinaria de precisión. La presencia del vino abre además una ventana de interés para provincias productoras como Mendoza.
Los gobernadores de Córdoba, Santa Fe y Entre Ríos analizan una misión conjunta a China, que podría concretarse después de las elecciones, con el objetivo de presentar una agenda común y aprovechar el peso económico de las tres provincias.
China se consolidó como el tercer destino de las exportaciones argentinas. Entre enero y agosto compró productos por 6.155 millones de dólares, el 9,2% del total, con un crecimiento del 17,8% interanual.
Aunque el comercio sigue concentrado en productos primarios y agroindustriales, empiezan a aparecer señales de diversificación: las exportaciones de manufacturas industriales crecieron 187% y las de combustibles y energía, 225%, aunque todavía parten de bases bajas.
Más allá de los alimentos, el otro gran eje del vínculo está en las inversiones. Empresas chinas aumentaron en los últimos años su participación en proyectos de litio, cobre y energía, y algunas ya presentaron iniciativas bajo el RIGI.
China puede cumplir así un doble rol: como inversor en grandes proyectos y como proveedor de maquinaria y tecnología para desarrollarlos. Sectores como la biotecnología, el agtech y la industria farmacéutica también aparecen como áreas con potencial.
Los empresarios aguardan la misión presidencial para que se firmen siete protocolos sanitarios que permitirían exportar nuevos productos alimenticios y del agro. Muchos ya se anotaron con la expectativa de integrar la comitiva.
El fenómeno muestra una relación que avanza a ritmos distintos: mientras la Casa Rosada prioriza su alianza estratégica con Estados Unidos, las provincias y las empresas buscan mantener abierto un mercado clave para la producción y el empleo en sus territorios. Por ahora, no esperan a que se resuelva el capítulo diplomático.















